GARAITUZ: Apoyo a las PYMES guipuzcoanas en riesgo de vulnerabilidad

11.12.2014

Con el encargo de Garapen y la financiación de la Diputación Foral de Gipuzkoa, entre los meses de abril y octubre de 2014 hemos participado en un proyecto, denominado Garaituz, destinado a diagnosticar y proponer planes de acción a un grupo de 105 PYMES guipuzcoanas en situación de vulnerabilidad.
El plan de choque Garaituz ha tenido varios objetivos:

  1. Apoyar de forma directa a las empresas adscritas mediante la realización de un diagnóstico y una propuesta de plan de acción gratuitos y realizado por profesionales
  2. Aportar información fidedigna a la DFG para diseñar un programa de ayudas bien orientado y eficaz. Este programa se publico a principios de noviembre con una dotación presupuestaria de 6 millones de euros.
  3. Diseñar una metodología de actuación y ponerla a disposición de Garapen y las agencias de desarrollo de Gipuzkoa para su utilización en posibles reediciones del programa.

Ha sido un proyecto complejo y exigente, tanto por el elevado número de empresas en las que hemos intervenido como por el amplio equipo de personas que ha participado y cuyo trabajo ha habido que dirigir y coordinar: aproximadamente 25 técnicos entre los pertenecientes a las 11 agencias de desarrollo de Gipuzkoa y los consultores de Ope.
Proyecto exigente y a la vez gratificante, dado que nos ha permitido conocer de primera mano la situación de estas 105 empresas y actuar con ellas para afrontar su situación de vulnerabilidad y, en ocasiones, crisis real.
Por otro lado, nos ha obligado a adaptar y sistematizar nuestra metodología de análisis a la realidad de empresas en situación de vulnerabilidad y soportarla en una herramienta informática, que queda a disposición de Garapen.

¿Y cuáles son las principales conclusiones?

  1. El alcance del proyecto: se ha actuado sobre 105 empresas con un total de 1.502 trabajadores y una facturación acumulada de 153,2 millones de euros.
  2. El tamaño de las empresas: en un primer momento el programa se dirigía a empresas industriales, de carácter eminentemente auxiliar, y con una plantilla de entre 10 y 50 trabajadores. A lo largo del trabajo este objetivo se ha ido adaptando a las características de las empresas identificadas como vulnerables, principalmente a su tamaño. Así, en su configuración final, el 50% de las empresas apoyadas son micropymes de 10 o menos empleados, con una media de 6,6 trabajadores. Y el 80% de 20 o menos trabajadores. Un fiel reflejo del tejido industrial guipuzcoano.
  3. La actividad:El 81% de las empresas son industriales y, dentro de estas, las más representadas son las encuadradas en el sector metal, con un total de 45 empresas.
    Empresas  por grupo de Actividad (%)
    Empresas por Antigüedad (%)

  4. La antigüedad: la crisis ha afectado por igual a las empresas de la muestra, con independencia del tiempo de presencia en el mercado. Así, el 40% se constituyeron hace más de 30 años. Son, en su mayoría, empresas veteranas de gran arraigo en el territorio.
  5. Los resultados: encuadrados en diferentes tipologías, en cada una de las empresas se han analizado 19 factores que podrían explicar el origen de su vulnerabilidad. Convenientemente clasificados y priorizados, el resultado es el presente ranking:
    Ranking de factores de vulneravilidad

Que nos sitúa ante empresas con las siguientes características:

  • La dimensión: salvo contadas excepciones, el pequeño tamaño de las empresas (14,5 puestos de trabajo y 1,5 millones de euros de facturación medios) impide o dificulta sobremanera la posibilidad de dotarse de los mínimos recursos necesarios para abordar cualquier tipo de acción que sobrepase el ámbito puramente productivo y la perspectiva del corto plazo.
  • El enfoque estratégico: Aproximadamente el 60% de la empresas carecen de un proyecto empresarial definido que les impide orientar de una forma voluntaria y eficaz su desarrollo futuro. Son, en muchos casos, organizaciones que viven al abrigo de uno o unos pocos clientes que condicionan totalmente su evolución. En la gran mayoría de los casos, además, sin capacidad para poner en valor ante sus clientes su aportación
  • La estructura organizativa y de gestión: El 50% de las empresas tienen una organización que no asegura un correcto dominio y ejecución de los procesos críticos, así como equipos directivos infradotados, centrados en el día a día, y con importantes carencias en el ámbito de la gestión. La consecuencia es, en la mayoría de las ocasiones, la inexistencia de un mínimo modelo de gestión y, un aspecto grave, la falta de un conocimiento real de la situación del propio negocio.
  • Orientación al mercado y gestión comercial, evidentes déficits centrados en:
    • Concentración y dependencia en clientes, mercados y sectores. En el 17% de las empresas un único cliente supone una cifra superior al 50% de las ventas. El 50% de las empresas trabaja exclusivamente para un único sector de actividad.
    • Los claramente insuficientes recursos destinados a desarrollar la actividad comercial: personas, presupuesto, herramientas de gestión, etc.
    • La presencia exclusiva en mercados geográficamente próximos, con una presencia prácticamente nula en mercados internacionales. Únicamente 34 empresas, el 32% del total, exportan una cifra superior al 5% de sus ventas. El 62% no exportan absolutamente nada, con todo lo que ello implica también para la capacidad de desarrollo de otras competencias empresariales.
  • Estructura de costes y costes salariales: dos miradas sobre un factor crítico de competitividad como es el coste, uno con perspectiva más general y otro centrado exclusivamente en los costes salariales; este último especialmente importante en empresas que “venden” horas de mano de obra. Tras el largo periodo de crisis, aun a pesar de que muchas han hecho esfuerzos para ajustar sus costes y plantillas, se identifican empresas con estructuras de coste inadecuadas y un coste salarial excesivo que incide directa y negativamente sobre su competitividad y rentabilidad. Así,
    • El 40% de las empresas tienen plantillas sobredimensionadas, entendiendo por excesiva aquella plantilla que no puede asumir la cuenta de pérdidas y ganancias sin incurrir en pérdidas
    • El 34% de las empresas tiene un coste medio de personal superior a 40 mil euros anuales.
    • El 55% de las empresas tiene un coste hora total superior a 50 €
    • El 64% de las empresas tiene una cifra de gastos generales superior a la que su nivel de actividad puede soportar.
  • Estructura financiera: las pérdidas generadas en estos años y la dificultad de acceso al crédito han originado un empeoramiento notorio de la estructura financiera de las empresas, limitando su capacidad operativa y de endeudamiento para acometer nuevos proyectos de inversión: adecuación de maquinaria, apertura a nuevos mercados, etc. y, colocando en algunos casos a las empresas en situación legal de quiebra y liquidación.
  • Posición financiera a corto: fruto del deterioro de la cuenta de pérdidas y ganancias y una deficiente estructura financiera, se detectan empresas en situación extrema y con serias dificultades de atender sus obligaciones de pago en el muy corto plazo. El 50% de las empresas, con un ratio de Prueba Ácida menor que 1, tiene o va a tener problemas de tesorería en el muy corto plazo. El 18% de las empresas no van a ser capaces de hacer frente a los pagos correspondientes a la deuda no corriente en el año 2014.
Rafael Etxezarreta
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