AGILE STRATEGY: El “cimiento” para el logro de una organización ágil

08.01.2016

Vivimos en un entorno cada vez más complejo, volátil e incierto, en el que, lo que permanece estable, es el cambio. Factores como la creciente globalización, la evolución demográfica; los nuevos patrones de conducta social y económica que surgen de las redes sociales; el volumen de la información y la capacidad de procesar datos han sido, entre otros, los principales causantes de la creación de este nuevo entorno. Las ventajas competitivas clásicas, como la escala, la tecnología, la exclusividad de acceso al canal, la excelencia operativa,… se han visto superadas por nuevas ventajas competitivas. De las cuales destacan la agilidad, la anticipación, la simplificación y la colaboración. Ventajas que no dependen de la posición o de la estructura del sector, sino que son capacidades organizacionales que deben responder a los retos estratégicos.

En este escenario, en el que la estrategia es difícilmente predecible y controlable, la agilidad de toda organización se inicia desde sus “cimientos”: El proceso de formulación e implementación de la estrategia. Proceso que, en la actualidad, requiere de cambios profundos centrados en la agilidad, la flexibilidad y la anticipación. Es necesario evolucionar hacia procesos estratégicos ágiles que respondan de forma rápida a los cambios, permitan detectar e implementar oportunidades emergentes y, aprovechar el cambio para lograr ventajas competitivas y transformar el modelo de negocio.

Pero ¿Cómo pueden las empresas implementar procesos de formulación estratégica ágiles?  Podemos mirar hacia los equipos TI que han pasado décadas para adaptarse a la rápida evolución del hardware y software. La agilidad ha sido esencial para la creación y desarrollo del  hardware y software y, el Sector ha sido capaz de adoptar un conjunto de metodologías y herramientas ágiles, ejemplo de las mismas son SCRUM, KAMBAN, XP, para hacer frente a proyectos complejos con  ciclos largos de entrega, altos niveles de incertidumbre y, desarrollos basados en sistemas tradicionales poco flexibles y burocratizados. La filosofía de este enfoque ágil de desarrollo del software está recogida en los “Principios del Manifiesto Ágil” , base inspiradora, en Ope Consultores, para la creación Agile Strategy.

Aquí enumeramos algunas de las claves de Agile Strategy

  • Información,  análisis y democratizar los datos. En este entorno parecería que la intuición debe primar sobre la razón, que tenemos que actuar y luego pensar (o como dice Tom Peters: “Preparados, Fuego!, Apunten”), pero hoy también sabemos que la intuición es un proceso mental que en realidad se basa en un análisis por parte del cerebro de una gran información. Sin embargo, es necesario disponer de datos (algo que nos permite la tecnología) para poder ser ágil en la ejecución.  Una organización que adopta una Agile Strategy debe ser capaz de identificar donde está su empresa en cada momento, conocer el mercado, el sector, sus capacidades y las de la competencia, detectar, analizar y priorizar la información y las señales que le permitan reaccionar rápidamente y anticiparse a los cambios. Democratizar los datos, hacer fluir la información: las personas, los equipos deben contar con la información necesaria, de valor y, en tiempo real para una adecuada toma decisiones.
  • Minimizar la complejidad y aumentar la velocidad de decisión. Significa “pensar de manera sencilla y actuar rápidamente”. Un Plan estratégico no puede definir todos los pasos para el logro de una visión o meta a largo plazo, ya que en un sistema complejo, los cambios, la estrategia, no puede predecirse en su totalidad. Un proceso estratégico ágil establece varios niveles de planificación, dado que asume un horizonte de incertidumbre a partir del cual no tiene sentido planificar en detalle.Se trata de establecer “una estrategia mínima viable”, que marque hacia dónde queremos ir, las líneas maestras a seguir, clarifique la visión, los retos estratégicos y, los valores.Y a partir de aquí, inicie la implementación a través de la estrategia táctica y operativa, en ciclos cortos en los que incorporar feedback. Identificando una “hoja de ruta” con objetivos claros y priorizados que, calendarizados en “sprints”, se re-planifiquen, ajusten, en iteraciones regulares  (90, 120 días,…). Las re-planificaciones permiten realizar retrospectivas, evaluar la situación, ver si la estrategia se mantiene o si los cambios que se están produciendo en forma de nuevas tendencias, oportunidades y amenazas hacen necesario su ajuste.
  • Crear una estrategia compartida y simplificar las líneas de responsabilidad son la base para que todo pueda tener una continuidad en el tiempo. La implementación de la estrategia comienza cuando las personas de la organización comparten y participan en su  diseño. Cuando cada persona tiene interiorizado en que influye su trabajo y que tiene que hacer para el logro de la misma. Agilidad significa el fin de jerarquía, un proceso agile está basado en la participación de diferentes equipos de trabajo que intervienen en distintos momentos del proceso. Llevar a cabo un proceso “top-down” (de arriba abajo) porque la estrategia requiere de cierta visión global que, normalmente, sólo la tienen en los niveles directivos, y “bottom-up” (de abajo hacia arriba) involucrando al resto de personas con el objetivo de garantizar la ejecución. Hablamos de equipos, empoderados, creados en función sus capacidades y responsabilidades, con objetivos a corto y metas claras, que aprenden del proceso y reflexionan sobre cómo ser más efectivos.
  • Establecer un empleo eficiente y optimizado de recursos y, en caso necesario redistribución rápida de los mismos.  Definiendo objetivos  priorizados en función a tres variables: valor que aportan al negocio, coste de su desarrollo y riesgos asociados. El proceso Agile debe asegurar, midiendo el riesgo, que los recursos puedan dirigirse rápidamente donde quiera que haya una oportunidad o amenaza.
  • Contar con un manager facilitador. Creador de un entorno en el que las unidades de negocio, los equipos, puedan correr. Un manager que elimina los impedimentos organizativos, conecta a las personas y hace que la organización sea transparente.
  • Algo obvio, comunicar, comunicar y comunicar. Aquí citamos algunas mejores prácticas. Pocas ideas, expresadas de forma clara. “Como si fuera un spot, la estrategia debe contarse en segundos”. Repetición constante de los mensajes, utilizando distintos medios: email, intranet, vídeos, reuniones, entrevistas, etc. Proporcionar canales de comunicación para poder escuchar y abrir el dialogo y, contar los éxitos conseguidos en cada hito de cumplimiento y compartirlos con la organización, pueden ser algunas de ellas.

Agile Strategy es el proceso de formulación e implementación ágil, que responde de  forma rápida a los cambios, permite detectar e implementar oportunidades emergentes y, aprovechar el cambio para lograr ventajas competitivas y transformar el modelo de negocio. ¿Te animas?

 

Cristina Martínez
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